martes, 1 de octubre de 2019

Solo a la razón podemos agarrarnos


[www.plazayvaldes.es]
La Residencia de Estudiantes ha homenajeado a Javier Muguerza con los mejores y más comprometidos filósofos españoles vivos. Emociona el recuerdo, porque acostumbramos a olvidar pronto a nuestras mejores personalidades, por desgracia. Leí las referencias de los periódicos el día 10 de abril. Aquí va ahora mi gota de agua.

Malagueño de ascendencia vasca, nació en 1936, año de infausta memoria, loco y terrorífico. Vivió aquel horror con su abuelo y sus cinco hijos asesinados por milicianos (“Desde el profundo afecto a la memoria de mi padre y el resto de mis familiares injustamente asesinados, tiendo mi mano a todos los afectados por el injusto asesinato de los suyos”, escribió años después). Este fanatismo cainita llevaría a Muguerza a la tolerancia y el diálogo durante toda su vida, unida siempre a su pensamiento. Por movilizarse contra el régimen la policía franquista lo detuvo y condujo a la cárcel de Carabanchel, pero le indultaron con motivo de la elección del Papa Juan XXIII. ¡Qué sarcasmo para un increyente como Muguerza! ¡Qué cruel e inconsciente es la historia!

Le dirigió la tesis doctoral González Álvarez, catedrático conservador de la Complutense, serio, riguroso y competente, que se atrevió con Frege y el pensamiento contemporáneo, aunque se doctoró con "El tema de Dios en la filosofía existencial", y alcanzó pronto la cátedra, que le retiraron a Ortega y Gasset, de Metafísica (Ontología y Teodicea). Parece increíble que pudieran entenderse los dos. Después, los pensadores más disidentes y contestatarios seguirían a Muguerza que dirigió más de 25 tesis doctorales.

Muguerza fue elaborando a lo largo de su trayectoria profesional un pensamiento caracterizado por su dinamismo y evolución. Lo hacía así porque estaba siempre atento a las cuestiones problemáticas nuevas que se iban planteando, pero todo pilotaba en torno a la ética y la razón, a la utopía y al disenso, como se ha propuesto. La obra de Muguerza es un pensamiento moral y político, que no renuncia a la razón, precisamente por ser consciente de su devaluación desde la Modernidad. La razón sin esperanza sorprendía en su cabecera con un texto breve: "¿Puede la ética esperar algo todavía de la razón? He aquí una pregunta que rehúyen las filosofías morales instaladas en un fácil racionalismo triunfalista o rendidas sin más a la desesperanza de la sinrazón; una pregunta que este libro intenta, por su parte, reformular más bien que responder".

La utopía era un concepto moral: no es el ser, los hechos, lo que importa, sino el ‘deber ser’. Tampoco en el consenso se toman las decisiones morales, sino en el disenso, porque la decisión mayoritaria puede ser injusta. Me parece que los cuatro conceptos, en el fondo, forman un centro y pueden reducirse a uno solo. Filosofaba al modo socrático, mediante el diálogo y el debate. El estilo de escritura era muy claro y con letra grande. En un encuentro en la Carlos III apareció con un gran taco de folios que miramos inquietos. Informó que expondría el tema en cuarenta minutos y que nadie se asustara del paquete de folios, porque su letra grande solo permitía seis líneas por carilla.

En La Laguna debió causar una gran impresión. Los alumnos admiraban al maestro, que no retrocedía ante nada. Muchos sufrirían una conmoción, cuando encabezaba manifestaciones en Tenerife para pedir la creación de la Facultad de Filosofía en esa universidad, o apoyando a los estudiantes encerrados en el Aula Magna para lo mismo. Nunca habían visto actividades semejantes, pero lo consiguió. En mi primera visita a la Universidad manifesté a un profesor el privilegio de contar allí con Muguerza. Me dijo que también llevaba a la gente al Partido. Le pregunté que si llevaba alumnos al fútbol y él me dijo que no me lo explicaría porque sabía de sobra lo que quería decir. Había quien le consideraba un revolucionario y lo era, en efecto.

Nos ha dejado. Heráclito escribió que “a los hombres, tras la muerte, les aguardan cosas que ni esperan ni imaginan”. Seguro que Muguerza había leído este pensamiento.

Las cosas surgen de la necesidad. Entre nosotros, en los 70 las facultades de filosofía de las universidades españolas ejercitaban la escolástica oficial hegemónica, dogmática y sectaria con el tomismo y algunos toques de neotomismo. Esto resultaba insoportable (Lledó ha escrito que ante tal panorama se moría de aburrimiento y de tristeza) y se hacía imprescindible entrar en la filosofía analítica, en la filosofía crítica frankfurtiana y las corrientes políticas y éticas europeas, que refrescarían y estimularían el ambiente intelectual. Muguerza lo vio: había que modernizar la filosofía española y ponerla a la altura de la europea, sin olvidar corrientes del marxismo. Fue muy valiente, porque esto rompía de raíz con nuestras tradiciones ancestrales, pero lo consiguió mediante el empleo crítico de la razón. No quedaba otro asidero que la razón con esperanza, sin esperanza y contra toda esperanza.

Julián Arroyo Pomeda

sábado, 21 de septiembre de 2019

Las manos de un macho, según Boadella



Q
ué pena da Boadella pretendiendo defender lo indefendible Para qué dar la cara, cuando el mismo Plácido Domingo reconoce que las normas con las que en este momento "medimos las cosas son muy diferentes a las del pasado". Dejémoslo aquí, si no queremos ser más papistas que el propio autor. Seguirá siendo uno de los mejores tenores del mundo, a pesar de sus miserias. Ángela Turner denuncia el acoso del tenor: "hizo resbalar sus manos desde los hombros hasta los pechos". Podría haberlo evitado con un guantazo o teniendo las manos quietas, pero Boadella explota: "Las manos de un macho no están para estar quietas precisamente". De lo contrario los humanos no existiríamos como especie". Qué borde y qué grosero.
[www.lavanguardia.com]
Pues bien, las manos no están, ni mucho menos, para lo que sugiere la energúmena frase de Boadella. Él, que es una persona culta, podría recordar al filósofo griego Anaxágoras (500-428 a. C.), que relacionó el pensamiento con las manos. El alma está en la punta de los dedos, porque las manos y la piel son puertas del conocimiento. Las cosas viven por nuestro tacto. Las manos son los órganos de nuestro cuerpo. Nuestra relación con el mundo se hace a través de lo que está a mano (Zuhandenheit, Heidegger), de los utensilios. Con las manos construimos artesanía, hacemos literatura, diseñamos arquitectura, realizamos cualquier trabajo creativo, nos alimentamos y hasta nos defendemos.

Boadella ha sido siempre un dramaturgo inquieto, criticando y satirizando todo lo que encontraba como representación del poder. Nos ha hecho pensar y reír mucho. Desde hace un tiempo le veo dando más tumbos por escorarse a proyectos políticos que nada le favorecen. Aceptó de la derecha madrileña más rancia la dirección de Teatros del Canal en 2009 y el premio Alfonso Ussía en 2012. Apoyó a UPyD y luego a Ciudadanos, y culminó 2018 como presidente en el exilio de Tabarnia. No creo que tales bandazos engrandezcan su identidad, sino que, en todo caso, pueden ensuciarle sus propias manos.

Julián Arroyo Pomeda

miércoles, 11 de septiembre de 2019

Aguirre, reina de las batracias corruptas


En principio, desconfió de quien proclame regenerar una determinada situación muy degradada, estableciendo total transparencia y yendo hasta el final, caiga quien caiga. Grandilocuencia tan manifiesta no deja de ser más que pura retórica, porque en el fondo está convencido de que no conseguirá gran cosa, dado que todas las situaciones son complejas e imposibles de simplificar para resolverlas.

[www.publico.es; 6 sep2019]
La Comunidad de Madrid arrastra una gran maldición, que empezó con el denominado 'tamayazo' e impidió el  nombramiento presidencial del diputado Simancas. Maniobró entonces la que después sería presidenta Esperanza Aguirre. Desde entonces la gestión política de la CAM ha ido dando tumbos, sin poder liberarse de la furia de los dioses. Aguirre, Cifuentes, González, y otros, los han ido invocando permanentemente, mientras trabajaron siempre pro domo sua. Para ello se fue construyendo una estructura de corrupción sólida que permitiera sostener el edificio político.

El caso es que nadie puede vencer a los dioses, que actúan según su voluntad. La estructura se ha extendido tanto que mantienen sucursales en varios puntos nacionales, aunque el Poder Judicial la ha ido desmontando pausadamente. La culminación corrió a cargo de Ángel Luis Hurtado en su sentencia 20/2018 de la Audiencia Nacional, analizando pormenorizadamente y con finura detallada cada uno de los casos en 1687 páginas. Detalló hasta el límite delitos y condenas mediante hechos probados. Con casi dos mil páginas dan  escalofríos. Acabó, incluso, con el presidente del Gobierno de entonces, mediante voto de censura política. Pero el caso continúa, porque ahora el magistrado Manuel García Castellón, de la Audiencia Nacional, ha citado a declarar a Cifuentes y Aguirre, quién califica el contenido de su auto de "falso". Quince años de gobiernos populares (2003- 2018) están siendo investigados por montar "una estructura ilícita permanente" para financiarse.

Da grima tener que seguir con semejante trama delictiva, pero es la atmósfera corrompida en la que se encuentran insertos los gobernantes madrileños. Semejante huracán no tardará en tocar a la actual presidenta Díaz Ayuso. Incluso su vicepresidente Aguado está preparado para saltar del barco en una deslealtad sin límites. ¿Acaso no sabía lo que pasaba? Según Sófocles "los dioses aman a los prudentes y aborrecen a los malvados". Qué sabio era.

La presidenta Aguirre presumía no hace mucho tiempo de haber nombrado tantos cargos públicos que no le parecía extraño que unos pocos le hubieran salido ranas. Hay platos que se sirven fríos y ahora el juez imputa precisamente a ella la jefatura de la trama de corrupción del Partido Popular madrileño. Cosas veredes que no creeréis, decía el clásico. Y en Blade Runner Roy Batty acaba así su monólogo, al final de la película, de forma estremecedora: "Yo he visto cosas que vosotros no creeríais: atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto Rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo cómo lágrimas en la lluvia. Es hora de morir".
Entre las especies, los grupos acostumbran a seguir a su guía. Aguirre era la líder que lo dirigía todo y lo controlaba, aunque se guardase bien de aparecer en primera línea, pero todos sabían quién era la jefa y estaban dispuestos a complacerla por la cuenta que les tenía. Especialmente era la reina entre sus ranas, tenía la llave de la caja y supervisada toda la trama. Se convirtió así en la maestra universal por la que iban pasando todos. La actual presidenta de la Comunidad aprendió directamente de ella. La corrupción está incrustada en vena y la única forma de destruirla es la eliminación de raíz de sus representantes. Por eso se equivoca Aguado absolutamente. Unirse a la totalidad de la Asamblea madrileña para intervenir en la comisión de investigación de Avalmadrid no es el camino, sino hacer que los populares pasen a la oposición por lo menos durante cuatro años. Mientras los mantengan en el gobierno, no habrá salida, los parches  serán cada vez más grandes para tapar irregularidades y las tensiones no dejarán de crecer, junto a las deslealtades que aumentarán sin remedio. El equipo Aguado mantiene la escopeta cargada para acertar el tiro y sobrepasar a la presidenta actual, pero esto tiene aspecto de traición. Es como apoyar el nombramiento para rematarla en el momento adecuado. Siendo todo gravísimo, da, también, más que asco.

Julián Arroyo Pomeda



viernes, 30 de agosto de 2019

G7: ¿algo más que simple retórica?



L
os mandatarios de los países más ricos se reúnen del 24 al 26 de agosto en Biarritz con gran despliegue de seguridad. El anfitrión Macron quiere que los líderes de Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido se centren en la lucha contra las desigualdades. Blindan el encuentro 13.000 agentes franceses y 7000 españoles. Tal despliegue costará un riñón y tensiona a los ciudadanos.
[www.expresso.co.uk]
Asombra que analicen la desigualdad, precisamente los países que más contribuyen a ella. Escalofría leer que solo ocho hombres tienen la misma cantidad de riqueza que tres mil seiscientos millones de personas. El mismo modelo económico permite la extrema riqueza y la pobreza más brutal. Beneficios a costa de salarios: así aumenta la desigualdad y se agranda la brecha. Esto no puede ser sostenible. Según Piketty en Estados Unidos los ingresos del 50% más pobre de la población se han congelado durante los últimos 30 años y los del 1% más rico han aumentado un 300%.

¿Por qué la desigualdad? Las multinacionales sirven a los más ricos, los que más lo necesitan no participan del crecimiento económico generado. Maximizan beneficios, tributando lo menos posible, aprovechan los tipos impositivos más bajos y consiguen beneficios fiscales. Accionistas e inversores reciben la mayor rentabilidad. El neoliberalismo y la globalización incrementan la desigualdad. Los recursos del planeta son limitados. Tratan de controlar la política, incluso por procedimientos nefastos. No interesan los servicios sociales públicos, por lo que los gobiernos no deben intervenir. Los sistemas fiscales no son progresivos para que paguen más los que más tienen. Las rebajas de impuestos favorecen mucho más a los ricos.

Ni siquiera habrá acuerdos finales, así nadie quedará en evidencia. Precisamente se trata de saber quién es cada uno. A quienes no firman los acuerdos tampoco les importa mucho, aunque ponerlos en evidencia era lo único positivo.

Julián Arroyo Pomeda


viernes, 9 de agosto de 2019

¿Policías o delincuentes?


Por qué soy tan sabio, preguntaba Nietzsche, provocador y retórico, en Ecce Homo. Ahora preguntamos por qué somos tan cafres.
En noviembre de 2017 denunció un agente, amenazado por compañeros de un chat en el que participaban más de cien policías de Madrid: “por 3.000 € nos lo quitamos de encima, un rojo chillón menos”. Había descubierto lo que decían de Manuela Carmena, que desalojó a Esperanza Aguirre, ahora investigada, aunque se expresaban así porque tenían un tono gracioso y se les había sacado de contexto.
Bestias: lamentaban que Carmena “no estuviera en su despacho de Atocha cuando mataron a sus compañeros”, o se alegrarían, “si sufriera un accidente que tuviera una muerte agónica”. “Hija de la grandísima puta, roja de mierda, malparida, vejestorio despreciable”. Odiar y desear la muerte de la alcaldesa les parecía gracioso. Además, insultaban a la institución que Carmena representaba y a los miles de madrileños que la votaron.
Después la emprendían con la inmigración: “napal para los guarros”, “contra estos lo único que vale es la muerte y contra los que los defienden reventarles los dientes” o “”incrustarles casquillos vacíos en la nuca a martillazos”. Qué cafres xenófobos. Hay alguien que sí hizo las cosas bien: Hitler, claro (“Este señor es dios, ya estarían echando humo las chimeneas si estuviera al mando”). Exabruptos, vamos.
[www.eldiario.es]
El Ayuntamiento retiró placa y arma a los responsables, abriéndoles expediente disciplinario. Ahora, el 1 de agosto se cerró el expediente por “no resultar reprochable la conducta que se imputaba”, según el nuevo director de la policía municipal, ya que ocurrió en un chat privado, por lo que queda sin efecto”. Así actúa el nuevo Ayuntamiento. Tal sensibilidad huele a impunidad en la práctica de unos funcionarios que están al servicio de la Administración.
Nos vendieron una transición modélica, pero el huevo de la serpiente ha generado sus huestes ocultas, a su debido tiempo. Cosas mayores veremos.
Julián Arroyo Pomeda

martes, 6 de agosto de 2019

Hacia unas elecciones próximas



M
e temo que aprobar la asignatura pendiente en septiembre va a resultar imposible y que la única salida serán nuevas elecciones. Si esto es así, las cosas están mucho peor de lo que pensamos.

Nada es imposible hasta que sucede, pero sí se puede estar al mismo filo de ello. PSOE y UP están condenados a entenderse. Esto ya lo sabían de sobra, pero han tensado tanto la cuerda que ha quebrado. UP conoce que sus votos son imprescindibles, aunque el PSOE los triplique. Por eso piden gobernar en coalición con cargos proporcionales a sus resultados. Les han ofrecido mucho, pero lo consideraban insuficiente. El camino ha quedado cerrado con la investidura fallida. Por consiguiente, la situación no podrá repetirse más. Por si fuera poco, UP arrastra a ERC.

[www.público.es]

¿Puede no gobernar el partido que ha ganado con holgura las elecciones? La nuestra es una democracia de mayoría, por ello gobierna quien la obtiene. Si no se tiene, hay que conseguirla mediante pactos. En el caso español los pactos no son posibles ni por la izquierda ni por la derecha. Exploremos otras alternativas a la desesperada. Gobierno monocolor con un programa abierto a todos: izquierdas, derechas y nacionalistas. Pues bien, las tres derechas no entrarán en el juego. UP tampoco lo hará, si no consigue lo que quiere ("Si convoca nuevas elecciones, usted no será Presidente nunca"). Los independentistas catalanes en septiembre podrían estar en una situación insoportable.

Así las cosas, sólo quedan elecciones. ¿Qué ocurrirá? Algo parecido a lo de ahora. Algunos partidos podrán ganar un puñado de votos más a costa de otros que los perderán, pero el actual enfrentamiento no se resolverá. Además, los ciudadanos podrían explotar y la abstención alcanzaría niveles considerables. Por eso creo que en septiembre estaríamos como ahora en el mejor de los casos y probablemente peor. ¿Qué hacer entonces? Tenemos un gravísimo problema, que ningún deus ex machina resolverá.

Julián Arroyo Pomeda



martes, 30 de julio de 2019

El horror de la barbarie del 36


Ojeé los ‘medios’ para ver dónde estamos. La división sigue, así como los juicios parciales y no objetivos. Los lectores responden ante un artículo que los rojos populistas ‘quitaron’ a la gente que les molestaba o que se trata de una fecha gloriosa que nos libró de caer en el comunismo. Y así.

¿Qué ocurrió el 18 julio? Que parte del ejército conspiró contra la segunda República, porque las elecciones del 16 de febrero del 36 las ganó el Frente Popular sin pucherazo. Según Gironella, "cuando se supo que el triunfo en España había correspondido al Frente Popular, un alarido se elevó de la tierra". En efecto, el país se acostó monárquico y se levantó republicano.

Azaña fue el presidente del gobierno y Alcalá Zamora presidió la República. Desde ese momento se articuló la intentona golpista militar para sublevarse contra las urnas. El financiero Juan March ofrece un cheque a Luca de Tena, propietario del ABC, para adquirir el medio aéreo que trasladara a Franco a Marruecos, al frente de las tropas sublevadas. Alfonso XIII había pedido a Mussolini que le ayudara a restaurar la monarquía. Hitler también apoyó el golpe, e igualmente hizo Salazar. Y la Iglesia. El 17 julio era el día señalado para el levantamiento, que fracasó, al no lograr imponerse en las grandes ciudades. Una parte importante del ejército, los poderes financieros y los dueños de las tierras, las fuerzas monárquicas y casi la totalidad de la jerarquía eclesiástica apostaron por los sublevados con un objetivo único: depurar España, eliminando a los enemigos ideológicos.

Días antes asesinaron a Calvo Sotelo, diputado monárquico, católico, tradicionalista y de orden, que había criticado a la República. Esto exacerbó más los ánimos, pero todo venía de antes. Sainz Rodríguez firmó acuerdos con Mussolini para pedir apoyos materiales (aviones, bombas, ametralladoras y otros). Propalaron que este fue el detonante del alzamiento. En los dos bandos se hicieron barbaridades, pero no de igual índole, porque exterminar sistemáticamente a hermanos que no pensaban igual no justifica las matanzas, ni la sublevación militar contra el sistema democrático republicano. La CEDA fue un partido fascista de inspiración católica y la Falange otro partido violento, que reclamaba los puños y las pistolas como solución. Sus intereses eran incompatibles con la atención a los trabajadores, mediante reformas que modernizaran España e hicieran posible la convivencia en paz. Financieros, capitalistas, terratenientes, caciquismos locales y oligarquías tenían objetivos muy distintos y su encontronazo originó la tragedia.

Se enfrentaban monárquicos y republicanos. La economía de subsistencia, basada en el campo y unas pocas fábricas, estaba controlada por la nobleza y la Iglesia, que estableció también la moral y los comportamientos, así como la vida social y cultural. Tales privilegios podían peligrar, haciendo surgir tiempos nuevos. De aquí el dicho popular ante cualquier problema: la culpa la tienen los curas. Nos han contado demasiados cuentos.

Se trataba del derrocamiento de la República, restaurando la monarquía y estableciendo un régimen en la línea de Mussolini. De todo esto se anexionó Franco, que se apoderó de la monarquía y dejó al príncipe como su sucesor, cuando le llegó la muerte.
[www.lavozdigital.es]
Ni el asesinato de Calvo Sotelo fue el detonante del estallido, ni se debió a razones de política interna española. Conspiró la derecha de forma ilegítima: sublevación contra los resultados de las urnas. Que había que defenderse de una intentona de revolución comunista y prevenirla fue otro gran cuento. Estaba en juego la reforma agraria, las autonomías y la reforma militar, que impidieron. Que la Unión Soviética quisiera intervenir España es un disparate. No fue real el terror rojo para destruir el orden, ni la necesidad de defender la religión amenazada. El pueblo llano y sencillo se lo creía: veía a los obispos respaldando el levantamiento en cartas y sermones y hablando de ‘cruzada’.

Una revolución sangrienta, cuyo único objetivo era destruir a todos las izquierdas por ser enemigas de España no se puede poner en parangón con otra clase de violencias. Otro cuento es la austeridad de Franco. Se está confirmando su falsedad, incluso en estos momentos en que la herencia del dictador está resultando ingente.

Después de la guerra, ‘estalló’ la paz, mientras represiones y víctimas seguían aumentando, sin que a Franco le temblara la mano para firmar sentencias de muerte. El tratamiento a los muertos de uno y otro bando fue discriminatorio. Se recuperaron los cuerpos de ‘nacionales’ asesinados y el honor y dignidad de las familias con pensiones y ayudas y otros beneficios, mientras que los rojos permanecieron en cunetas y fosas comunes. ¿Quién no recuerda todavía hoy, después de más de 80 años, algún familiar, amigo o conocido, destruido por aquella barbarie? ¿Fue modélica la transición? Nos sabemos ya todos los cuentos. Proclamemos todo esto por simple pedagogía.

Julián Arroyo Pomeda